abril 03, 2009

El equipaje



Cada sierto tiempo nos golpea la noticia de que ha muerto otra persona que esperó y esperó por un transplante, sin ser beneficiados por la donación de dicho organo. Cada sierto tiempo empiezan las campañas de televisión, con spot que pretenden sensibilizar la consciencia colectiva y asi aumentar las donaciones. Cada sierto tiempo se abren debates públicos, tratando de explicar del porqué las donaciones desde hace varios años han estado estancadas y porqué aún hay gente que simplemente no esta interesada en el tema. Muchos son los factores que influyen en una decisión tan importante como es donar parte de tu cuerpo cuando ya no estamos con vida. Hay personas que se dejan llevar por una doctrina religiosa, basándose en la máxima: Si Dios quiere que te falle el riñón o el corazón para que llegues a los cielos, pues, el sabrá. Hay otros que por simple ignorancia del procedimiento no lo hacen. Hay otros que son más supersticiosos y creen que asi nunca llegarán al descanso eterno... y habran muchos más que no lo hacen por simple miedo. También tenemos los casos en los que la familia simplemente se niega a la donación de los organos, apelando o a lo religioso o la supersticion o las 2 cosas juntas. El caso es que cada vez vemos más empequeñecido el altruismo en miles de chilenos. Vamos por parte: Con respecto a lo religioso y al pensamiento, digámoslo, un poco obtuso, (sin ánimo de ofender a nadie), de que si Dios quiere que te falle tal organo, tal es su designio. Por lo tanto, si el quiere que te recuperes, sólo con el poder de la oración y la fe, te recuperarás..., fráncamente, es absurdo. No quiere decir que la oración y la fe no ayuden..., pero no puedo dejar de pensar que si Dios no quisiera que nos recuperáramos de cuanta enfermedad hay en este planeta, pues entónces, creo yo, humildemente, que no existirían todos los avances tecnológicos que hay para curarlas. Mal que mal, es Dios quien nos da la inteligencia y las herramientas para poder hacer las investigaciones y llegar a una cura... o no? Quizas él piense que es bueno que algunos le recemos y tengamos fe. Mientras que otros se sacan los sesos tratando de descubrir la menera de encontrar la cura. Cada uno con lo suyo. Con respecto a la superstición de que los recién fallecidos no van a descansar en paz... Bueno, eso yo no lo puedo asegurar.... ni desmentir, pero yo por mi parte, me iria de lo más felíz sabiendo que aunque fue en el último minuto de mi vida, hice una obra benéfica... Estoy segura que eso le entregaría una paz inconmesurable a mi alma... además de un buen motivo para que San Pedro me deje pasar... Y bueno, a los que tienen miedo del procedimiento... Tambien, humildemente digo, que una vez estando muertos, el único miedo que vale es no poder alcanzar el descanzo eterno o el paraíso o a cualquier cosa que uno crea a la hora de nuestra muerte. Lo físico ya nunca más importará. En estos días hemos sido testigos de las 2 caras de la moneda... Por una parte vimos a la familia del pequeño Felipe Cruzat, quien lucho hasta el último minuto por un transplante de corazón. Y tambien vimos como la familia de un posible donante se negó a tenderle la mano a este pequeño luchador, quien hoy, despùes de un transplante de un corazón artificial y despùes de tantos días de lucha, falleció. La familia Cruzat siempre dijo que no había que juzgar ni presionar a las familas para que acepten donar los organos de uno de sus parientes fallecidos. Que hay que repetarlos y dejarlos proceder según su consciencia. Creo que tiene razón. El dolor de perder a un ser querido es tan sobrecogedor, que a lo único que uno se aferra es a rogar que su espírirtu descance en paz... y si la donación de organos está en contra de sus creencias..., pues, bueno, no hay nada que hacer. Sin embargo, no puedo dejar de preguntarme, como se sentirán ellos ahora, después de que tubieron la oportunida en sus manos de salvar la vida del pequeño Felipe? Sus conciencias estarán tranquilas y sus corazones en paz, después de ver tal fatal desenlace? No se la respuesta, pero son preguntas a las que no me gustaría enfrentarme. Ahora bien, sin duda que después de esta devastadora noticia, van a haber muchos que se van a hacer donantes, tal cual hicieron las curvilineas modelos que deslumbran las pantallas criollas cada noche..., pero hay otro hecho que sucedió hace un par de dias atrás y que no puedo dejar de mensionar... Habiendo centenares de personas que mueren esperando por un transplante de corazón, de todas las edades y me gustaría decir que de todas las clases sociales... ¿Qué pasó con el transplante que se hizo en tiempo record a nuestro HONORABLE ex ministro???? Cómo no nos va a dar por lo menos desconfianza el proceso de las listas de espera?? Cómo explican que se hayan saltado a miles de personas de dicha lista, para que saliera dudosamente, por decirlo menos, favorecido con la donación??? Qué pasó con el sistema chileno?? O es que sólo por ser ministro se merece trato especial? O es por el dinero? El poder? Qué?? Que alguien explique que demonios sucedió ahí. Por qué una vez más hemos sido pasados a llevar por gente que tiene un alto mando? Por qué siguen sucediendo cosas tan fraudulentas, que a veces llega a dar asco?? Hablan de igualdad y todo ese discursillo barato y trillado, que mientras más serca estén las elecciones de turno, más continuamente empiezan a repetirse de manera insesante. Como la operadora de Telefónica; completamente automatizado. Pero, apenas tienen la oportunidad de abusar de su poder, lo hacen sin arrugarse siquiera. No digo que el señor ministro no tiene el derecho de recibir transplante o algo parecido, pero que haga la fila como todos los demás. Que no se nos impongan sus necesidades, por encima de personas que están en situaciones más criticas! Que injusto!! Aunque no se que saco con hacer berrinches, si al fin y al cabo, así como que la tierra deberá de seguir rodando, estas cosas seguiran sucediendo. Espero que nos pongamos la mano al corazón... y al riñón y al pulmón si es necesario. Total, despues de muertos, para qué queremos tanto equipaje?