enero 30, 2009


Quisiera sumergirme en las profundidades del océano, empaparme en su frialdad y dejarme llevar por la corriente, sin pensar en nada mas.
Quisiera ser como el aire y desaparecer. Sin que nadie me vea y sin ver a nadie.
Quisiera ser como el fuego, terrible y poderosa. Que nadie me toque y que todos me huyan.
Quisiera ser invisible y que conmigo desaparezcan todos los dolores, todas las desepciones, amarguras y lágrimas.
Quisiera volar como el viento, suspenderme ligera sobre las nubes y cerrar mis ojos, dejar de luchar.
Perderme en la oscuridad de la noche, para que se confunda con la oscuridad de mi alma.
Dejar de respirar y volverme solo luz, incorpórea y etérea.
Libererame de las cadenas de fuego que me atan al dolor y lanzarme al vacío, sin llegar a caer, sin dejar de flotar, hasta por fin dejar de sentir.

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